Coaching

Coaching: las distintas formas en que puede potenciar tu empresa

Si repasamos las tendencias empresariales de los últimos años es imposible no detenerse en él. Según la Asociación Chilena de Coaching y Mentoring, esta disciplina consiste en “el arte de acompañar a una persona o grupo de personas en su contexto profesional y relacional, para ayudarlos a encontrar su propia solución a un determinado problema, desarrollándose a través de una serie de conversaciones”.

Un término que vale la pena escudriñar para descubrir cómo puede brindarle muchos beneficios a tu empresa y a ti mismo. Antes de comenzar, es necesario aclarar que coach es la persona encargada del entrenamiento y coachee es quien recibe esta formación. Ahora sí, comencemos.

Una pizca de historia

Hay que aclarar una cosa: ¿el coaching es tendencia? Sí. ¿El coaching es nuevo? No. Los registros más antiguos que se tiene sobre estas prácticas son en la Antigua Grecia, donde el filósofo Sócrates fundo la llamada Mayéutica, que consistía en un método a través del cual el maestro lograba que el alumno descubriera nuevas verdades y conocimientos mediante preguntas y autocuestionamientos.

¿El término te suena deportivo, por casualidad? Tienes razón, ya que fue acuñado en la década de 1970 por Timothy Gallwey, profesor del equipo de tenis de la Universidad de Harvard. La experiencia de Gallwey le hizo detectar que las principales limitaciones de los deportistas no estaban en su físico sino en su mente, por lo que desarrolló un método que dejó plasmado en su libro más reconocido: El Juego Interior.

Durante la década de 1980, el empresario, John Withmore, llevó el coaching al ámbito empresarial, donde desarrolló un método para líderes de organizaciones, enfocado en los negocios y el desarrollo personal. De ahí en adelante, la disciplina no ha hecho más que expandirse, con aplicaciones que cubren gran parte de la existencia humana.

¿Qué objetivos tiene?

Como ya podríamos adelantarnos, el coaching tiene como principal objetivo el desarrollo personal de líderes y miembros de una organización, con el fin de conseguir determinadas metas. En eso nos concentramos en Zem Bienestar Corporativo, pero vamos a escudriñarlo un poco más:

  •  Busca que el individuo tome conciencia de sí mismo y se autodescubra. De esta forma, será posible estar conectado con sus propias emociones.
  •  Pretende poner el foco en el desarrollo de las habilidades personales, ya que será mediante los talentos y virtudes del coachee, que este consiga potenciar su rol dentro de una organización.
  • Utiliza lo anterior para trabajar la autodisciplina y así incrementar la productividad personal y empresarial.
  • Fija metas específicas y, por consecuencia, medición de los resultados obtenidos.

Tipos de coaching

No es fácil clasificar a cada uno de los entrenamientos que existen, sin embargo, hay dos variables que debemos considerar a la hora de enfrascarnos en esta tarea:

El contenido

Coaching Personal: también conocido como life coach, está centrado en el desarrollo individual en el contexto de la vida diaria, ya sea proyectos personales, habilidades y talentos.

Coaching Organizacional: que, a su vez, este se divide en dos tipos, el coaching empresarial, pensado en organizaciones completas y el coaching ejecutivo, pensado en los altos directivos.

Coaching Deportivo: está enfocado en sacar el máximo potencial de un deportista, ocupándose de la mente y el cuerpo.

La metodología

Coaching ontológico: está basado en las aportaciones del sociólogo chileno, Rafael Echeverría, quien en su obra Ontología del Lenguaje (1994) sentó las bases de una de las metodologías más requeridas de coaching en la actualidad. Este consiste en un proceso de descubrir cómo el sujeto se percibe y se construye a sí mismo y a su entorno, mediante el lenguaje y sus habilidades comunicativas.

Coaching sistémico: esta metodología está basada en la Teoría General de los Sistemas (1928), del biólogo alemán Karl Ludwig von Bertalanffy. Esta ubica al coachee como parte de un sistema mayor, donde él cumple un rol específico. Esto no solo aplica a una empresa sino a sistemas como la familia, la universidad, un grupo de amigos o una relación amorosa.

Coaching con inteligencia emocional: este método está cimentado a partir de las aportaciones del psicólogo estadounidense, Daniel Goleman, en su libro Inteligencia Emocional (1995). Esta técnica busca que el individuo pueda adentrarse en el autoconocimiento y lograr la regulación de las emociones para vincularse de forma más asertiva con su entorno.

Coaching PNL (Programación Neurolingüística): esta técnica combina el coaching con la programación neurolingüística, analizando cómo el individuo se vincula con el mundo, ya sea kinésica, auditiva o visualmente.

Coaching cognitivo: esta metodología busca trabajar con el coachee desarrollando nuevos aprendizajes tales como la memoria, la creatividad, el razonamiento, la comunicación o la percepción.

Coaching coercitivo: es quizás el método más controversial de entrenamiento. Según la RAE, el término coercitivo quiere decir “que sirve para forzar la voluntad o la conducta de alguien”. Para esto, se utilizan seminarios o experiencias de alto impacto que van desde recibir humillaciones públicas hasta caminar por brasas o vidrios. Se le critica por tener prácticas similares a las sectas, con extrema obediencia al líder y un afán de incorporar nuevos miembros.

En resumen…

El coaching es el acompañamiento de un externo en un proceso de crecimiento, ya sea personal o empresarial, donde se hará una mirada introspectiva, se fijarán metas y se aprenderán nuevas habilidades. ¡De eso nos encargamos en ZEM Bienestar Corporativo!

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